MARCO TEÓRICO PARA EL TALLER CAMINO A LA FELICIDAD
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La adolescencia es una etapa de la vida que se caracteriza por ser difícil. En ella ocurren cambios importantes a nivel físico, social, sexual y por lo general, los jóvenes se sienten incomprendidos y temerosos acerca del futuro.
Se encuentran en un momento vulnerable de la vida en el que se consolidan amistades, se vuelve necesario pertenecer a un grupo, y muchas veces esto conlleva a malas decisiones con tal de adaptarse, tales como tomar alcohol, drogas, fumar, dañar su cuerpo, e incluso a cometer crímenes y violar la ley.
La familia influye directamente en su comportamiento. Si son deficientes los lazos de amistad y entendimiento que se forman, así como los niveles de comunicación, de apoyo, integración, y educación en valores que se les da; es muy probable que el adolescente sufra problemas de inseguridad, falta de personalidad, rebeldía apatía, entre otros.
Si esta serie de rupturas que suceden frecuentemente, no son tomadas en cuenta, y se buscan modos para enfrentarlas, se contamina la sociedad de vagos, de bándalos, de gente poco emprendedora y participativa, con poca criticidad y que por consiguiente, deterioran el ambiente y frenan el desarrollo.
Los principales problemas en la adolescencia parten de la falta de valores, ideales, modelos a seguir, de falta de interés en los problemas que hay en el país para poder buscarle soluciones, y en general de la falta de educación.
Con base a lo que escribe Martín, 2001, acerca de la adolescencia, se determinan los valores con los que vive en la actualidad, que son entre otros:
El ocio, donde nadie quiere esforzarse ya, pero todos quieren tener. A las personas que se involucran en actividades culturales son tachadas de raras, “nerds” o desadaptadas.
La ignorancia está relacionada con el punto anterior, que se desarrolla en función a la inactividad, donde no aprende nada, no experimenta con su entorno.
La estupidez, que señala el autor que no es lo mismo que la ignorancia, ya que una persona puede tener un nivel académico elevado pero en su vida particular realiza muchas estupideces, tales como dejarse llevar por malas influencias, o los que estudian únicamente para aprobar un curso.
Por otro lado, el machismo, que se aplica a ambos sexos, supone que el que tiene habilidades para pelear, o para insultar, para faltarle al respeto a profesores o a adultos de una manera original y atrevida es un modelo de popularidad que desencadena en ser el líder del grupo.
Por último, está la incultura, que el autor la utiliza para señalar que aquel que habla peor, con la cantidad mínima de palabras, con errores gramaticales, que se ríe del que se entretiene leyendo un libro o apreciando una obra de arte, y en su lugar se dedica a hacer lo que es considerado popular, como escuchar cierto tipo de música, aunque su contenido no sea bueno, a consumir ciertos productos, entre otros.
En resumen, para ser un adolescente popular, y “normal” hay que ser vago, ignorante, estúpido, desconsiderado, hostil violento e inculto.
Si se utilizaran valores correctos, la persona se orientaría hacia los ideales correctos, y aprendería a defenderlos, frente a las negativas.
Por todo esto y más es muy importante abordar situaciones con adolescentes relacionados con la ética, la integridad personal, la honestidad, la autoestima, entre otros, teniendo como objetivo principal, el que se apropien de estos temas y que se problematicen para que logren aplicarlos en su vida y en su comunidad.
La educación en valores ayuda al crecimiento y hace posible el desarrollo armonioso de todas las cualidades del ser humano. Estos te acompañan toda la vida, te ayudan a entenderte y a entender a los demás, a ser trabajador, a ayudar a los demás, a ser humilde, a tomar decisiones adecuadas, etcétera.
Los valores ayudan a la humanidad a encontrar más fácil la felicidad. Son referencias fundamentales que desencadenan creencias, ideales, actitudes, y pensamientos que determinan tu manera de actuar.
El diseño del taller que se elaboró para adolescentes de la comunidad Guadalupe Hidalgo, está basado en la obras de Ronald Hubbard, 1994 de “Valores e integridad personal”, que consiste en encontrar verdades fundamentales que te conducen hacia tener una vida más feliz y provechosa, determinando los valores personales y pautas definidas para adquirir una conducta ética que te lleve a tomar decisiones adecuadas, así como aumentar la propia supervivencia y la de familiares y amigos.
Hubbard establece que hay una respuesta frente a cualquier problema que se presente y ésta comienza trabajando sobre nosotros mismos.
Se busca que los jóvenes adquieran herramientas y las sepan utilizar, a través de la apropiación de ciertos conceptos como la supervivencia, donde todos existimos, a través de un impulso hacia sobrevivir, y si este impulso se deteriora, o se reduce, ya sea a través de tus propias acciones, de personas cercanas que actúan contra ella, u otros supresores como son la falta de alimento, vestido y vivienda, nos empezamos a morir poco a poco.
La supervivencia se da de forma individual en primer lugar, a través de tu familia, de tus grupos de amigos, de la sociedad, de la humanidad, de la naturaleza, de tu espíritu y debemos cuidar cada una de esas áreas.
Este concepto se dispara en relación con las acciones constructivas que realizamos a lo largo de nuestra vida, por encima de las acciones destructivas.
La ética es nuestro razonamiento o pensamiento para poder llegar al nivel más alto de supervivencia. “La ética es razón” y el arma más poderosa de la humanidad es su razón.
La razón para resolver cualquier situación de manera que produzca el mayor beneficio para el mayor número de personas.
Una de las razones por las que nuestra sociedad está muriendo, se está contaminando, existen tantos problemas, es porque se ha perdido la ética.
Aprender a usar la razón, conlleva a tomar las mejores decisiones, a diferenciar lo que es correcto e incorrecto.
La moral se encuentra en estrecha relación con la ética, ya que es creada para la supervivencia de la sociedad, para poder convivir en armonía. Son leyes, normas o códigos que se pueden imponer y hacen que una sociedad sea posible, y se van estableciendo a través de la experiencia. La moral va más allá de la razón, porque implica un castigo social si no cumples con estas conductas.
Es importante mencionar que tanto jóvenes como adultos difícilmente saben definir y distinguir la ética y la moral, son términos de los que difícilmente se apropian, y utilizan para facilitar la vida, y no se conocen maneras prácticas de aplicar estos conceptos.
La integridad personal, es un término que es poco explorado, y que entenderlo puede hacer que la vida sea más fácil.
Integridad es saber lo que sabes y tener el valor para saber y decidir sobre lo que has observado. Es no hacerte de la vista gorda ante la injusticia, la deshonestidad, las cosas que ves en la vida cotidiana…
Es esa capacidad para razonar de la que hablábamos, pero es además, poder tomar decisiones en base a lo que observas.
Con la integridad personal podemos hablar de nobleza, honor, heroicidad, pero la explicación es más simple que eso.
“Nada es cierto para ti, a menos que lo hayas observado y sea cierto de acuerdo a tu observación.”
A través del desarrollo de estos conceptos de manera adecuada al contexto de los jóvenes, se puede dotar a éstos de herramientas necesarias para la convivencia diaria, con la idea de que cambien conductas, a partir de la reprogramación del pensamiento, en las áreas de la vida donde actuaran en automático, sin pensar en los demás, transgrediendo códigos éticos y morales del grupo.
Muchos de estos temas se dan por sentado, y se piensa que cualquier persona puede entenderlos. Pero actualmente los jóvenes viven inmersos en una serie de confusiones que se desarrollan desde su contexto familiar y a lo largo de su crecimiento, por lo que es necesario reforzar estos conceptos y ponerlos en práctica a través de distintas actividades que den valor a la honestidad, al cuidado de la persona, al respeto hacia los demás, a la lealtad, a vivir el presente, a sabernos comunicar, etcétera.
Cortina, Adela. Viabilidad de la ética en el mundo actual. Universidad Iberoamericana Puebla, 2006.
El plan nacional de desarrollo en materia de juventud 2007-2012. Escrito por Webmaster IMJUVE.
Hubbard, Ronald. Valores e integridad personal. Los Ángeles: BRIDGE PUBLICATIONS, 1994.
Kras, Eva. Cultura Gerencial. México-Estados Unidos. Grupo Editorial Iberoamérica, México, 1990.
Ley de educación del estado de Puebla. México, 2000
Macías Huerta Ma. Del Carmen. Los valores de la sociedad actual. Sincronía primavera, 2004.
Martín, Federico. Problemas de la adolescencia en la actualidad. Argentina, 2001.
Programa de enseñanza de la ética (PEE) www.unesco.org/shs/ethics/eep
SEGOB-CONAPO. Comunicado de prensa 34/06. (11 de agosto de 2006).
http://www.azc.uam.mx/publicaciones/gestion/num7/art12.htm
Se encuentran en un momento vulnerable de la vida en el que se consolidan amistades, se vuelve necesario pertenecer a un grupo, y muchas veces esto conlleva a malas decisiones con tal de adaptarse, tales como tomar alcohol, drogas, fumar, dañar su cuerpo, e incluso a cometer crímenes y violar la ley.
La familia influye directamente en su comportamiento. Si son deficientes los lazos de amistad y entendimiento que se forman, así como los niveles de comunicación, de apoyo, integración, y educación en valores que se les da; es muy probable que el adolescente sufra problemas de inseguridad, falta de personalidad, rebeldía apatía, entre otros.
Si esta serie de rupturas que suceden frecuentemente, no son tomadas en cuenta, y se buscan modos para enfrentarlas, se contamina la sociedad de vagos, de bándalos, de gente poco emprendedora y participativa, con poca criticidad y que por consiguiente, deterioran el ambiente y frenan el desarrollo.
Los principales problemas en la adolescencia parten de la falta de valores, ideales, modelos a seguir, de falta de interés en los problemas que hay en el país para poder buscarle soluciones, y en general de la falta de educación.
Con base a lo que escribe Martín, 2001, acerca de la adolescencia, se determinan los valores con los que vive en la actualidad, que son entre otros:
El ocio, donde nadie quiere esforzarse ya, pero todos quieren tener. A las personas que se involucran en actividades culturales son tachadas de raras, “nerds” o desadaptadas.
La ignorancia está relacionada con el punto anterior, que se desarrolla en función a la inactividad, donde no aprende nada, no experimenta con su entorno.
La estupidez, que señala el autor que no es lo mismo que la ignorancia, ya que una persona puede tener un nivel académico elevado pero en su vida particular realiza muchas estupideces, tales como dejarse llevar por malas influencias, o los que estudian únicamente para aprobar un curso.
Por otro lado, el machismo, que se aplica a ambos sexos, supone que el que tiene habilidades para pelear, o para insultar, para faltarle al respeto a profesores o a adultos de una manera original y atrevida es un modelo de popularidad que desencadena en ser el líder del grupo.
Por último, está la incultura, que el autor la utiliza para señalar que aquel que habla peor, con la cantidad mínima de palabras, con errores gramaticales, que se ríe del que se entretiene leyendo un libro o apreciando una obra de arte, y en su lugar se dedica a hacer lo que es considerado popular, como escuchar cierto tipo de música, aunque su contenido no sea bueno, a consumir ciertos productos, entre otros.
En resumen, para ser un adolescente popular, y “normal” hay que ser vago, ignorante, estúpido, desconsiderado, hostil violento e inculto.
Si se utilizaran valores correctos, la persona se orientaría hacia los ideales correctos, y aprendería a defenderlos, frente a las negativas.
Por todo esto y más es muy importante abordar situaciones con adolescentes relacionados con la ética, la integridad personal, la honestidad, la autoestima, entre otros, teniendo como objetivo principal, el que se apropien de estos temas y que se problematicen para que logren aplicarlos en su vida y en su comunidad.
La educación en valores ayuda al crecimiento y hace posible el desarrollo armonioso de todas las cualidades del ser humano. Estos te acompañan toda la vida, te ayudan a entenderte y a entender a los demás, a ser trabajador, a ayudar a los demás, a ser humilde, a tomar decisiones adecuadas, etcétera.
Los valores ayudan a la humanidad a encontrar más fácil la felicidad. Son referencias fundamentales que desencadenan creencias, ideales, actitudes, y pensamientos que determinan tu manera de actuar.
El diseño del taller que se elaboró para adolescentes de la comunidad Guadalupe Hidalgo, está basado en la obras de Ronald Hubbard, 1994 de “Valores e integridad personal”, que consiste en encontrar verdades fundamentales que te conducen hacia tener una vida más feliz y provechosa, determinando los valores personales y pautas definidas para adquirir una conducta ética que te lleve a tomar decisiones adecuadas, así como aumentar la propia supervivencia y la de familiares y amigos.
Hubbard establece que hay una respuesta frente a cualquier problema que se presente y ésta comienza trabajando sobre nosotros mismos.
Se busca que los jóvenes adquieran herramientas y las sepan utilizar, a través de la apropiación de ciertos conceptos como la supervivencia, donde todos existimos, a través de un impulso hacia sobrevivir, y si este impulso se deteriora, o se reduce, ya sea a través de tus propias acciones, de personas cercanas que actúan contra ella, u otros supresores como son la falta de alimento, vestido y vivienda, nos empezamos a morir poco a poco.
La supervivencia se da de forma individual en primer lugar, a través de tu familia, de tus grupos de amigos, de la sociedad, de la humanidad, de la naturaleza, de tu espíritu y debemos cuidar cada una de esas áreas.
Este concepto se dispara en relación con las acciones constructivas que realizamos a lo largo de nuestra vida, por encima de las acciones destructivas.
La ética es nuestro razonamiento o pensamiento para poder llegar al nivel más alto de supervivencia. “La ética es razón” y el arma más poderosa de la humanidad es su razón.
La razón para resolver cualquier situación de manera que produzca el mayor beneficio para el mayor número de personas.
Una de las razones por las que nuestra sociedad está muriendo, se está contaminando, existen tantos problemas, es porque se ha perdido la ética.
Aprender a usar la razón, conlleva a tomar las mejores decisiones, a diferenciar lo que es correcto e incorrecto.
La moral se encuentra en estrecha relación con la ética, ya que es creada para la supervivencia de la sociedad, para poder convivir en armonía. Son leyes, normas o códigos que se pueden imponer y hacen que una sociedad sea posible, y se van estableciendo a través de la experiencia. La moral va más allá de la razón, porque implica un castigo social si no cumples con estas conductas.
Es importante mencionar que tanto jóvenes como adultos difícilmente saben definir y distinguir la ética y la moral, son términos de los que difícilmente se apropian, y utilizan para facilitar la vida, y no se conocen maneras prácticas de aplicar estos conceptos.
La integridad personal, es un término que es poco explorado, y que entenderlo puede hacer que la vida sea más fácil.
Integridad es saber lo que sabes y tener el valor para saber y decidir sobre lo que has observado. Es no hacerte de la vista gorda ante la injusticia, la deshonestidad, las cosas que ves en la vida cotidiana…
Es esa capacidad para razonar de la que hablábamos, pero es además, poder tomar decisiones en base a lo que observas.
Con la integridad personal podemos hablar de nobleza, honor, heroicidad, pero la explicación es más simple que eso.
“Nada es cierto para ti, a menos que lo hayas observado y sea cierto de acuerdo a tu observación.”
A través del desarrollo de estos conceptos de manera adecuada al contexto de los jóvenes, se puede dotar a éstos de herramientas necesarias para la convivencia diaria, con la idea de que cambien conductas, a partir de la reprogramación del pensamiento, en las áreas de la vida donde actuaran en automático, sin pensar en los demás, transgrediendo códigos éticos y morales del grupo.
Muchos de estos temas se dan por sentado, y se piensa que cualquier persona puede entenderlos. Pero actualmente los jóvenes viven inmersos en una serie de confusiones que se desarrollan desde su contexto familiar y a lo largo de su crecimiento, por lo que es necesario reforzar estos conceptos y ponerlos en práctica a través de distintas actividades que den valor a la honestidad, al cuidado de la persona, al respeto hacia los demás, a la lealtad, a vivir el presente, a sabernos comunicar, etcétera.
Cortina, Adela. Viabilidad de la ética en el mundo actual. Universidad Iberoamericana Puebla, 2006.
El plan nacional de desarrollo en materia de juventud 2007-2012. Escrito por Webmaster IMJUVE.
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Kras, Eva. Cultura Gerencial. México-Estados Unidos. Grupo Editorial Iberoamérica, México, 1990.
Ley de educación del estado de Puebla. México, 2000
Macías Huerta Ma. Del Carmen. Los valores de la sociedad actual. Sincronía primavera, 2004.
Martín, Federico. Problemas de la adolescencia en la actualidad. Argentina, 2001.
Programa de enseñanza de la ética (PEE) www.unesco.org/shs/ethics/eep
SEGOB-CONAPO. Comunicado de prensa 34/06. (11 de agosto de 2006).
http://www.azc.uam.mx/publicaciones/gestion/num7/art12.htm